miércoles, 8 de mayo de 2013




                                YO  TAMBIEN FUI JOVEN.
                                       Por. H. C. Morán.





     Si, yo también fui joven. Yo también llegué a pensar que beber tequila o cerveza, o fumar tabaco o hierba y tener relaciones sexuales fuera del matrimonio, y ser un buscapleitos, y decir palabrotas  era la única opción que tenía para ser un verdadero hombre. Pero todo esto fue sólo un inadecuado pensamiento. Hoy han pasado los años y pienso que no necesito emborracharme, fumar, consumir hierba, u otras substancias, darme mi "monazo" o tener relaciones sexuales promiscuas  y andar de bravucón para ser un verdadero hombre.     Todo esto lo entendí con el paso de los años, en mis propias experiencias o en las experiencias de otros, amigos o conocidos que hoy ya no están entre nosotros. Muchos que se sentían muy “machos” y valientes, cayeron a manos de un "cobarde” que creyó que “el valiente vive hasta que el cobarde quiere”. Para otros no fue necesario  que alguien  les quitara la vida; ellos mismos se destruyeron, consumiendo alcohol o drogas en exceso. Unos,  debido a sus bravuconadas encontraron otro más valiente que ellos. Otros, en la búsqueda de placeres sexuales,  adquirieron enfermedades que al final los llevaron a la muerte, o un marido celoso les quitó la vida. Otros terminaron en una cárcel por robar o matar. Otros, aun están vivos pero mutilados, pues en estado de ebriedad sufrieron un accidente en donde perdieron alguno de sus miembros.

     ¿Por qué cayeron en prácticas peligrosas que acortaron sus días? Por lo mismo que caí yo en algunas de  esas prácticas; creí que era lo normal: Muchos lo hacían, vi a los adultos empinándose una botella de licor o cerveza. Ví a otros consumiendo droga. Ví a otros buscando afanosos el placer sexual a cualquier precio, y no hablo sólo de dinero, sino también del precio que se tiene que pagar cuando te involucras con alguien infectado o infectada con alguna enfermedad incurable y contagiosa. Todos estos malos hábitos y otros que no menciono, te llevan a la destrucción.
    
     Vivir en el libertinaje y el vicio, es una opción que tú o yo elegimos, porque nadie nos fuerza a vivir de esa manera, sin embargo, permíteme decirte que esa no es la única opción, hay otra, y es la mejor. Esa  mejor opción de vida de la que te estoy hablando y que un día yo encontré, es vivir de  acuerdo a la voluntad de nuestro Creador.

     Su voluntad es que lo amemos, que amemos a nuestro prójimo y que nos amemos a nosotros mismos.
     “Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento.
     Y el segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.” (Marcos 12:30-31).

     Debemos aceptar que hay un Creador que nos dio la existencia, y que tarde o temprano habremos de estar ante Él para rendir cuentas de nuestras acciones. También debemos aceptar que nuestro Creador es digno que lo honremos con nuestra vida.

     La mejor opción de vida es seguir el consejo de Dios. Dios es más sabio que tú y yo; en su palabra que es la Biblia, el nos da los más hermosos y sabios consejos de vida; si los escuchamos y los ponemos en práctica, Él nos asegura que tendremos una vida más feliz. Si no los escuchamos ni los ponemos en práctica, nuestra vida será  muy desdichada.
    
     Dios te aconseja que dejes las malas amistades.
“Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas.
Si dijeren: Ven con nosotros, pongamos asechanzas para derramar sangre, acechemos sin motivo al inocente;
los tragaremos vivos como el sepulcro, y enteros, como los que caen al abismo.
Hallaremos riquezas de toda clase, llenaremos nuestras casas de despojos;
echa tu suerte entre nosotros; tengamos todos una sola bolsa.
Hijo mío, no andes en camino con ellos; aparta tu pie de sus veredas;
porque sus pies correrán hacia el mal, e irán presurosos a derramar sangre.
Porque en vano se tenderá la red ante los ojos de toda ave;
mas ellos a su propia sangre ponen asechanzas, y a sus propias vidas tienden lazo.
Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, la cual quita la vida de sus poseedores. (Proverbios 1:10-19)
     Dios te aconseja que te cuides
Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo? (Eclesiastés 2:25).
      Cuídate. Evita las sustancias dañinas para tu cuerpo: No te drogues. No te embriagues. No fumes. No te hagas tatuajes ni perforaciones. No consumas comida ni bebidas que dañen  tu cuerpo. Recuerda que sólo tienes uno. Entre mejor lo cuides, mejor te servirá.
     Dios te aconseja que cuides tu cuerpo
“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
Si alguno destruye el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que está  en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
Porque comprados sois por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales
son de Dios.” (1 Corintios 3:16-20).
    
     Dios te aconseja que abandones la embriaguez.
“¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas?
¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos?
Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mixtura.
No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa; Se entra suavemente,
mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor.
Tus ojos mirarán a la mujer extraña, y tu corazón hablará perversidades.
Y serás como el que yace en medio del mar, o como el que está en la punta de un mastelero. Y dirás:
Me hirieron, mas no me dolió; me azotaron, mas no lo sentí; cuando despertare, aún lo volveré a buscar.”(Proverbios 23:29-35).

     Dios te aconseja que te acuerdes de él cuando eres joven.
Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años en los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento (Eclesiastés 12:1)
    
     Dios te aconseja que confíes completamente en él.
“Confiad en Jehová perpetuamente; porque en el Señor Jehová está la fortaleza eterna.” (Isaías 26:4).       
En este mundo, sucede muy a menudo que aquél que un día se dijo tu amigo, al final se convierte en tu peor enemigo.  Dios nunca cambia. El si es un verdadero amigo, el siempre busca tu bien, nunca tu mal. El si te ama de verdad. En esta vida hay que cuidarse de todos. Ni tu padre, ni tu madre, ni tus hermanos están exentos de causarte daño. El único que quiere y puede hacerte bien es Dios porque él es bueno; El es el único que te puede amar, porque él es amor.
Busca a Dios, conócelo. La Biblia te habla de Dios y te dice de qué manera demuestra que te ama.

Dios te dice en que consiste su amor.
 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él
 cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:16
 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para
que vivamos por Él. (1Jn 4:9)
       En esto consiste el amor; no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos amó a nosotros, y envió a  su Hijo en propiciación por nuestros pecados. (1Jn 4:10)

     Dios te dice que si aceptas a su hijo Jesucristo como tu salvador, tu vida cambiará: Serás recibido como hijo, serás perdonado de tus pecados, recibirás su poder para vivir una vida recta, tendrás su protección y su ayuda, y tendrás el derecho de entrar al reino de los cielos.

     Si  crees esta verdad, y empiezas a poner tu fe en Jesucristo, tu vida cambiará.

     No dejes esta decisión para mañana, pues podría ser demasiado tarde. Decídete hoy y entrégale tu vida a Jesucristo, sólo dile: Señor Jesús, reconozco que soy pecador. Reconozco que he desobedecido tu palabra; me arrepiento de haberlo hecho y te pido que me perdones. Te entrego mi vida. Te ruego que entres a mi corazón y me cambies. Amén.

     Cuando tú haces sinceramente esta oración, Jesucristo hace lo demás.

Dios te bendiga.


No hay comentarios:

Publicar un comentario